MAESTRA DEL MAL

jueves, 29 de octubre de 2015


En "Una Nueva Esperanza", el Episodio IV de Star Wars, cuando Darth Vader se reencuentra con Obi Wan Kenobi le dice "ahora yo soy el Maestro", a lo que el anciano le responde "Maestro del mal".
Luego de lo que fue casi un discurso de despedida, el día 29 de Octubre de 2015 no será un día más para Cristina Kirchner. Fue la jornada en donde se mostró tal cual es, sin tapujos. Con un discurso cargado de rencor, de violencia verbal, de amplios ataques y de realidades negadas, acompañada por una barra brava que se dedicó a hostigar verbalmente a todo lo que no pensaba como ellos (bochornoso hostigamiento a la periodista Liliana Franco, desde este blog toda la solidaridad para con ella), Cristina mostro un resumen de lo que fue la peor cara de los últimos años: el objetivo claro de dividir para reinar.
El Kirchnerismo alzó las banderas "peronistas" cuando más lo creyó conveniente, esto es, durante el último gobierno de Cristina. En tiempos de Néstor, no se lo mencionaba a Perón. Claro, aún quedaba el resentimiento por aquella actitud del General cuando echó a los "jóvenes imberbes" de la Plaza de Mayo. A la distancia, Néstor parece más coherente en sus pensamientos que Cristina. Lo paradójico a esta "bandera alzada" del "peronismo" por parte de Cristina, es que, quien decide levantar una estatua a su máximo líder, es el candidato de la oposición. Ni eso pudieron pensar bien.
¿Por qué "ni eso"? Porque el Kirchnerismo fue torpe en su andar. Ciegos de poder y llenos de intolerancia hacia el pensamiento contrario, no supieron capitalizar en su favor las buenas obras que han llevado a cabo. Que bueno hubiera sido que el discurso de nuestra mandataria cuando se inauguró nuestro propio satélite hubiese cargado las tintas sobre lo loable del avance tecnológico para nuestro país. Sin embargo, "dedicó", cual niño de escuela primaria, a la oposición tal logro.
El Kirchnerismo llevó  a cabo cosas loables, para destacar. Tuvimos la mejor televisión estatal de las últimas décadas, lo cual no es poco pese a programas lamentables como 6-7-8 (decimos "la mejor" pero no la "óptima" por este tipo de ciclos). Pudimos recuperar los trenes, facilitando el acceso a viajar a mucha gente. Se equilibró el trato hacia la mujer. Se le quitó el velo a un grupo altamente mafioso como es Clarín (pese a haber pactado con él en los primeros tiempos).
Pero todo lo magnífico de esas obras, se perdió con las actitudes claramente malévolas. Cristina es una gran jugadora de ajedrez, pero es una jugadora malvada. Actúa con maldad, con resentimiento. Juega un doble juego. En el discurso del 29/11, criticó a la oposición pero ignoró a su propio candidato. El antecedente directo más claro de esto se remonta a 1999, cuando Carlos Menem, por entonces Presidente, le quitó apoyo al candidato de su partido, Eduardo Duhalde, favoreciendo la victoria de Fernando De La Rúa y su acceso al sillón presidencial.
Sabemos cómo terminó aquella historia.
Pasaron los años, Menem se presentó en 2003 y ganó las elecciones derrotando en primera vuelta al binomio Kirchner - Scioli, pero ante la segura derrota en un ballotage, abandonó su presentación al mismo, logrando que Néstor fuera presidente con un porcentaje muy bajo de votos en primera vuelta. Para legitimarse, el Kirchnerismo eligió partir el tablero, dividir al pueblo. Llevó tiempo, llevó años, pero fueron jugadas precisas, estudiadas y certeras. Pero olvidaron el más común de los sentidos, dejaron caer la economía, no repararon a los jubilados que estaban (y están) en juicio con el estado, jubilaron a personas que jamás habían aportado (loable para quienes habían trabajado años en negro pero injusto en cuanto a que no equipararon a quienes lo habían hecho en blanco aportando toda una vida)... desatendieron la educación.
Y nos frenamos acá. En el olvidable discurso del 29/11, Cristina señaló que un muñeco del canal Paka-Paka, terminó resultando más educativo que la propia educación pública. Todo un acto fallido o un acto de sincericidio.
Pocas veces se vio un discurso cargado con tanta violencia verbal. Es una pena que este gobierno haya descendido tantas veces al llano... es una pena no haber aprovechado la debacle mundial para hacer rendir las hectáreas que poseemos. En vez de eso, se eligió el monocultivo, que si bien rindió económicamente, fue en desmedro, de manera arbitraria, de nuestros cultivos naturales.
 Scioli abrazado a Aníbal Fernández. ¿Macri será el guionista de esto?

Da vergüenza ajena el ninguneo de Cristina hacia Scioli. A veintidós dias de las elecciones finales, que la Presidenta no mencione al candidato de su partido, habla por sí solo. Cristina eligió el peor de los discursos para el peor de los finales. Pero se mostró auténtica. Mostró lo que es.
¿Que hay del otro lado? Temor. Pero un temor auténtico. Mauricio Macri inexorablemente va a plantear un ajuste. Como todo es cíclico en este país, tal vez genere una imagen positiva en los medios los primeros tiempos. Pero ya sabemos cómo son los castillos que se construyen con cartas débiles. Terminan cayendo por peso propio. Ojalá no suceda, porque besaremos la lona.
Como siempre decimos, éste no es un juego de buenos vs malos. Todos tienen "un muerto en el ropero", todos tienen hechos de corrupción comprobables. Cambiemos jamás pudo explicar lo sucedido con Fernando Niembro. Como tampoco la ineficacia de su Policía Metropolitana, o el desdén hacia medidas gubernamentales que ahora aplauden. Carlos Melconián, presente en el equipo económico, era el candidato a Ministro de Economía en 2003 de... Carlos Menem. De los ministros de Economía en "piloto automático" de Cristina bajo su tutela, posiblemente volvamos a aquellos ministros de ajuste de los años ´80 y mediados de los ´90. ¿Por qué nunca impera el criterio medio? ¿Tendremos lo que merecemos?
La rueda del destino vuelve a girar en Argentina. El ciudadano se prepara para contemplar cambios en las formas, pero alarmantes en el fondo.
Que Dios nos ayude.  

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