SIGO QUERIENDO CONTAR ESTO

lunes, 1 de febrero de 2010


Como bien expliqué en http://elshowdelavida-gus.blogspot.com/2009/11/necesito-contar-esto.html el comportamiento de mucha gente de la CLINICA LA ESPERANZA (TRES ARROYOS 2060) en el caso de mi tía abuela fue deplorable. Resumiendo brevemente, en octubre fue internada allí por una operación de cadera, salió perfecta de la operación, a horas de darle de alta la mucama de la clínica que habíamos contratado, TERESA ORTIZ, según supimos hace días, SE QUEDO DORMIDA, NO ATENDIÓ SEGURAMENTE ALGÚN PEDIDO DE MI ABUELA PROVOCANDO ASÍ LA CAÍDA DE LA CAMA DE ÉSTA. Un día antes se le había pedido a la Clínica la baranda para la camilla. Nunca la pusieron. El golpe la dejó sin conocer y sin hablar con claridad. Hasta allí es lo que ustedes supieron en aquel post. Desde allí, el neurólogo LUIS CATTANEO, en una charla que mantuve con él, DESCONOCÍA QUE SU ESTADO HUBIERA SIDO PROVOCADO POR EL GOLPE. Cattaneo se deshacía en explicaciones diciendo que el "cerebro añoso" de ella era la causa por la que estaba en ese estado. Como le dije a Cattaneo (sin éxito ya que en su discurso estaba EVIDENTEMENTE ASESORADO JUDICIALMENTE), el MISMO CEREBRO AÑOSO horas antes de la caída había visto un partido de Estudiantes de la Plata emitiendo comentarios absolutamente LUCIDOS Y SENSATOS.
Otro detalle más. Cuando mi madre la visitó a horas del golpe, ella ESTABA EN TERAPIA CON LA PARTE DE ARRIBA DE LA DENTADURA PUESTA. Ante un pedido de mi madre, se la quitaron pero en medio del susto, ella no la pidió y LA CLINICA ADMITIO QUE LE PERDIO LA DENTADURA.
Con el correr de los días la pasaron finalmente a una habitación común. Seguía sin reconocer y al menos, dejó de contar números. De a poco comenzó a abrir los ojos, pestanear y comenzar a mirar. Emitía sonidos pero no se le entendía lo que decía. Llegó a repetir un par de palabras que le decíamos. Llevamos un neurólogo particular. Justo ese día estaba dormida. El neurólogo nuestro objetó la MEDICACION QUE LE ESTABAN DANDO Y ORDENÓ OTRA que con el correr de los días, el doctor Cattaneo le suspendió cambiándosela por otra. Si bien la dosis que le había dado nuestro neurólogo era excesiva, en vez de reducírsela, Cattaneo le suministró la que el quiso.
Justo cuando parecía que podía comenzar a recuperarse, volvieron a llamar una mañana diciendo que había contraído una infección pulmonar y volvía así a terapia intensiva. En este caso como no había lugar en terapia intensiva fue a Unidad Coronaria. LA FALTA DE ASEPSIA DE ESA SALA DE UNIDAD CORONARIA ERA ALARMANTE.
Entró y salió dos veces más de coronaria y finalmente, tras un pedido de auditoría a la Obra Social, ésta intervino y logramos que la pasara a una buena habitación común. Pero seguía sin reconocer y emitía un fuerte quejido alarmante.
Pasaron los días y el Director Daniel Giunta decidió, antes de irse de vacaciones, trasladarla a una clínica de Rehabilitación. Fue desde Paternal hasta el Centro Médico Amenábar, (Amenábar 3554). El traslado se hizo bajo la supervisión de la Doctora Castillo y el MEDICO QUE ENVIO LA OBRA SOCIAL CUESTIONO EL TRASLADO YA QUE LA PACIENTE NO ESTABA EN CONDICONES. Recién había ingerido alimentos y apenas llegó a Amenábar tuvieron que aspirarle las secreciones.
En Amenábar estuvo casi una semana, prometieron hacerle estudios de los cuales pidieron sólo uno. Una resonancia magnética pero como la habían operado de cadera, querían saber cómo era la placa. Un viernes llamaron diciendo que se había descompensado y que debía volver a La Esperanza. El auditor de la Obra Social, el señor Cohen (a quien le agradecemos siempre su buena disposición y su hombría de bien) se hizo cargo BAJO SU RESPONSABILIDAD que trasladaran a mi abuela URGENTE sin que vaya un familiar (mi madre había estado seriamente enferma durante diez días y quedaba muy lejos el viaje Floresta - Nuñez- Paternal). En el centro Amenábar llegó el médico de emergencias y no quiso trasladarla hasta que no llegara un familiar, desconociendo la orden del auditor de la obra social. Cohen había intervenido luego que en la Obra Social me hicieron ir en persona para llevar una carta y abrir un expediente que cajonearían una semana. Es decir ,se había pedido una auditoría pero la carta fue cajoneada. Volvamos a aquel viernes.
Fue así que mi madre y mi tío que ya estaban en Paternal, en La Esperanza, me vinieron a buscar con un remise por mi trabajo y desde allí fuimos hasta Nuñez, un viernes a la hora pico de la tarde. Al llegar el médico dio sus razones y pensamos que ya la habían preparado a ella para el traslado. Tardaron muchísimo.
Cuando la suben a la ambulancia se me ocurre preguntar por la ropa. No la tenían lista. Yo fui en la ambulancia y mi madre y mi tío en un remise hasta La Esperanza. En el camino me dice el médico que "Los Virreyes es buena".
Ante mi sorpresa, le pregunto de qué habla. Me dijo que la llevarían a la Clínica Virreyes, de Belgrano. Le dije que la orden era que fuera a La Esperanza, el chofer desconoció eso, luego llamó y alguien del sector Emergencias de la obra social admitió que "Hubo una confusión".
En eso el médico me decía que mi abuela estaba grave, posiblemente con una neumonía.
El médico toma al handy, INSULTA al tipo de emergencias delante mío y de mi abuela y el chofer encara para Paternal.
En medio del camino frena se da vuelta y me dice "Estoy perdido". Llamé a mi primo que conoce de calles y le indicó por el celular pero jamás lo entendió. El CHOFER DE LA AMBULANCIA DE NOMBRE JUAN, paró, se bajó y preguntó a un verdulero cómo iba hasta Paternal.
Así estuvimos 40 minutos, con mi abuela supuestamente grave. Uno de los peores momentos de mi vida. Yo le daba ánimo ya que para peor ella estaba con los ojos abiertos me miraba desesperada y me daba la mano fuerte. Uno de los peores momentos de mi vida, insisto.
Una vez que llegó, la internaron, le hicieron los primeros estudios y dijeron que estaba bien, dentro de todo.
Así pasaron dos días. Nosotros pedimos al director que le hicieran una TOMOGRAFíA DE CONTRASTE, que era un estudio que nunca le habían hecho y ESE ESTUDIO ARROJARÍA LA VERDAD.
Desde allí, "mágicamente" dijeron que estaba empeorando. Siguieron con el tema de la tos, de la secreción y la mar en coche. Intentaron hacerle la tomografía pero según dijeron ella "se movía mucho" y Cattaneo la SUSPENDIÓ. No querían darle sedantes, olvidando que en la etapa anterior ella vivía DOPADA por las altas medicaciones sedantes que le aplicaban.
Siguieron los dislates, se había pedido que en la clínica Anchorena le hicieran otro estudio, pero luego se dieron cuenta que ella no estaba en condiciones de ser trasladada. Dijeron que iban a anular el pedido pero un día fue la ambulancia de Anchorena a la Clínica, con lo cual no anularon nada. En medio de eso, mi madre un día se encontró con TERESA ORTIZ, sigue trabajando en la Clínica COMO SI NADA y al verla, escapó huyendo.
Mi abuela seguía dormida, quejándose y a veces abriendo los ojos.
El viernes fui, "algo" me dijo que debía ir ese viernes.
Apenas llegué, vi que EL AIRE ACONDICIONADO ESTABA A TODO LO QUE DABA. Ella tenía prohibido el aire en su habitación, sobre todo con tamaño problema respiratorio.
Furioso, lo desconecté de una y pedí explicaciones. Al otro día, la doctora que la atendía le explicó a mi madre que la situación era delicada porque las secreciones eran profundas y que eso le podía ocasionar un paro respiratorio.
Mi madre intuyó el final.
Ayer, 24 de enero, a 20 días de haber cumplido ella 89 años, me llamaron al celu a las cinco de la mañana. Me dijeron que estaba grave y que debíamos ir. Llegamos a las seis, el médico de guardia explicó lo de siempre en estos casos (masaje cardíaco, paro, reanimación) y dijo la fatal frase que uno por esas putas razones de la memoria siempre guarda y duele: "Falleció a las 4.30 hs".
El certificado de defunción, que muchas veces es un mero formalismo, arrojó, además de "paro cardiorrespiratorio", que TENIA NEUMONIA Y ALGUNAS COSAS MAS.
Esto sirvió para comprobar LA GENTE DE MIERDA que hay en el rubro medicinal, la ESTUPIDA BUROCRACIA cuando uno tiene que pedir una auditoría, la INEPTITUD de una CUIDADORA DE LA CLÍNICA CONTRATADA, la HIJAPUTEZ de un chofer de ambulancia que se pierde en medio de una urgencia, el INTERÉS ECONÓMICO DE UN FAMILIAR QUE VIO UN FILÓN DE GUITA y cuando se le cortó el rostro DESAPARECIÓ sin importarle más mi abuela dejando a todos en banda cuando mi madre y mi padre lo ayudaban económicamente al tamaño pelotudo éste (46 años y pretendiendo vivir de sus tíos)...
Pero también sirvió para conocer actitudes positivas de mucha gente. Gente de la cual uno es amigo hace menos de un año tal vez, pero que han estado permanentemente conmigo. Y gente con la cual uno ha tenido diferencias pero que me han dicho que han rezado por la salud de ella. A todos muchas gracias.
El egoísmo de uno quería verla bien. Pero yo advería que ella sufría mucho. Ahora no sufre más. Siento que está lejos pero en paz, que está bien.
Sepan disculpar que no habilite comentarios pero creo que es poner a los demás en una situación incómoda de dar un pésame. A mí no me hace falta eso, la gente que quiero ayer estuvo conmigo.Y los que hoy se enteren sé que estarán. A todos les agradeceré en privado.
Con que una persona decida no internar a su familiar en la Clínica La Esperanza, se habrá hecho justicia.
Querida Pepi, ya no comeré más tu pasta frola única, tus croquetas de papa, las de arroz y los buñuelitos de acelga que nadie hizo ni hará como vos. Viviste siempre preocupada para que todos estuvieran bien. Se fue con vos un pedazo de mi vida ENORME que nunca volverá. Pero te llevaré bien adentro hasta que me muera.
Gracias. Te quiero mucho.

Gustavo

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